Cuando la suma de Directivos Top, no hace un Top Team

Por Fernando Martín, Director en People Excellence

Fernando MartínDe nuevo tenemos que hacer referencia a la metáfora del deporte para confirmar una realidad que cada vez nos encontramos con mayor frecuencia en el entorno empresarial: la suma de jugadores talentosos, no garantizan un equipo ni un juego brillante.

Muy a mi pesar, a día de hoy vemos como mi admirado Real Madrid, no consigue dibujar y menos desempeñar, un juego diferencial que permita soñar a todos sus aficionados con hazañas y metas históricas.

Uno de los principales errores cometido de manera recurrente, es considerar que la primera línea directiva tiene todo aprendido como equipo, que su dilatada experiencia y su histórico de logros -colectivos o individuales-, garantizarán rendimientos futuros y que por tanto, es gratuito tener altas expectativas respecto a su enfoque, coherencia organizativa y funcionamiento como equipo en general. El secretismo que rodea a sus offsite anuales, nos hace pensar que verdaderamente trabajan por el perfeccionamiento del rendimiento colectivo, cuando lo que realmente priorizan es el rendimiento empresarial, que no es poco, pero no es suficiente.

La fábula del emprendizaje: numerador y denominador

Por Jaime Peiró, consultor de People Excellence

“No actuar por miedo al fracaso es el mayor fracaso”
Pablo Ruiz Picasso

 

Jaime PeiroEl término emprendizaje está hoy en boca de todos. Aunque siempre haya existido la figura del emprendedor en la sociedad bajo otras denominaciones (empresarios, pioneros, aventureros o hasta locos), las circunstancias actuales han hecho que todos los actores con verdadero poder de decisión en la economía hayan vuelto su vista hacia esta “rara avis”.

De hecho la legislación específica, los presupuestos generales del estado así como distintos estudios recientes sobre el tema revelan como las personas en situación de desempleo optan cada vez más por emprender para salir adelante. Pero una vez se emprende ¿qué hay que hacer para tener éxito?

Os propongo retroceder a nuestra infancia por unos minutos y tratar estas cuestiones empleando una de las fórmulas más antiguas para sacar conclusiones de la vida, las fábulas.