Por Luis Goyanes, Director en People Excellence

 

Luis GoyanesTras más de una década desarrollando acciones que potencien la capacidad de profesionales y organizaciones para adaptarse a los cambios, llega el momento de plantearse si éste es el mejor camino.

 

Adaptarse al cambio supone adquirir una nueva presencia e imagen, unos nuevos comportamientos, respuestas, etc, y todo ello para resultar más adecuado a un contexto nuevo que ha cambiado y del que se dice que, «o te adaptas o te aplasta».

 

Al fin y al cabo en muchos de los procesos de adaptación al cambio que hemos presenciado, hemos observado resignación, sacrificios y esfuerzos, pero con un denominador común, la supervivencia. Sí, lo se, estamos en momentos de supervivencia o eso es lo que nos hacen creer.

 

En un proceso de transformación, la decisión de evolución no viene impuesta por el entorno, sino que nace de uno mismo. No es sólo una respuesta adaptativa sino una decisión de crecimiento. La transformación no implica cambiar o renunciar a tus mejores comportamientos, sino hacerlos crecer en un contexto más favorable. En el proceso de transformación, el entorno no te impone el cambio, sino que te permite la evolución. La transformación no garantiza tu supervivencia, sino que te propone alcanzar el mejor de tus crecimientos.

 

Al fin y al cabo, en los procesos de transformación hay un denominador común,  la excelencia.

Ante estos dos panoramas, ¿cuál es la mejor respuesta? ¿Qué esta haciendo mi compañía? Algunas intentan adaptarse a un entorno que ha cambiado demasiado en los últimos años, pensando que tal vez esto pase y volvamos a ser los de antes. Retocan los procesos, retocan a las personas y sus capacidades esperando pasar el trago y volver a lo de antes.

 

Otras, (cada vez más, afortunadamente) deciden actuar desde el corazón de la organización. Empezando por la Dirección, se plantean su visión y sus objetivos, revisan su organización para saber si son los que tienen que ser y estar. Crean nuevos procesos de funcionamiento y sobre todo, definen desde cero y sin complejos cuáles son sus relaciones y roles clave.

 

En cualquier caso, si a alguien le quedarán dudas de si el camino es el cambio o la transformación que cambie la pregunta; de «¿vas a renunciar a todo lo que has conseguido en estos años?», que pase a preguntarse «¿cuántos años crees que vas a aguantar haciendo lo mismo?

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