De la adaptación a la transformación

Por Luis Goyanes, Director en People Excellence

 

Luis GoyanesTras más de una década desarrollando acciones que potencien la capacidad de profesionales y organizaciones para adaptarse a los cambios, llega el momento de plantearse si éste es el mejor camino.

 

Adaptarse al cambio supone adquirir una nueva presencia e imagen, unos nuevos comportamientos, respuestas, etc, y todo ello para resultar más adecuado a un contexto nuevo que ha cambiado y del que se dice que, «o te adaptas o te aplasta».

 

Al fin y al cabo en muchos de los procesos de adaptación al cambio que hemos presenciado, hemos observado resignación, sacrificios y esfuerzos, pero con un denominador común, la supervivencia. Sí, lo se, estamos en momentos de supervivencia o eso es lo que nos hacen creer.

 

En un proceso de transformación, la decisión de evolución no viene impuesta por el entorno, sino que nace de uno mismo. No es sólo una respuesta adaptativa sino una decisión de crecimiento. La transformación no implica cambiar o renunciar a tus mejores comportamientos, sino hacerlos crecer en un contexto más favorable. En el proceso de transformación, el entorno no te impone el cambio, sino que te permite la evolución. La transformación no garantiza tu supervivencia, sino que te propone alcanzar el mejor de tus crecimientos.

 

Al fin y al cabo, en los procesos de transformación hay un denominador común,  la excelencia.

De la adaptación a la transformación

Por Luis Goyanes, Director en People Excellence

 

Luis GoyanesTras más de una década desarrollando acciones que potencien la capacidad de profesionales y organizaciones para adaptarse a los cambios, llega el momento de plantearse si éste es el mejor camino.

 

Adaptarse al cambio supone adquirir una nueva presencia e imagen, unos nuevos comportamientos, respuestas, etc, y todo ello para resultar más adecuado a un contexto nuevo que ha cambiado y del que se dice que, «o te adaptas o te aplasta».

 

Al fin y al cabo en muchos de los procesos de adaptación al cambio que hemos presenciado, hemos observado resignación, sacrificios y esfuerzos, pero con un denominador común, la supervivencia. Sí, lo se, estamos en momentos de supervivencia o eso es lo que nos hacen creer.

 

En un proceso de transformación, la decisión de evolución no viene impuesta por el entorno, sino que nace de uno mismo. No es sólo una respuesta adaptativa sino una decisión de crecimiento. La transformación no implica cambiar o renunciar a tus mejores comportamientos, sino hacerlos crecer en un contexto más favorable. En el proceso de transformación, el entorno no te impone el cambio, sino que te permite la evolución. La transformación no garantiza tu supervivencia, sino que te propone alcanzar el mejor de tus crecimientos.

 

Al fin y al cabo, en los procesos de transformación hay un denominador común,  la excelencia.

People Excellence refuerza su equipo en Madrid para seguir impulsando su crecimiento

Las nuevas incorporaciones responden al crecimiento de la consultora, 28% en el primer semestre del año Madrid, julio 2013. People Excellence, consultora en Recursos Humanos, refuerza su equipo en Madrid con la incorporación de cinco profesionales: Gonzalo Valdés, Partner, Luis Goyanes, director, Begoña Rodríguez, manager, Javier Letona, manager, y Alfredo Galán, senior consultant. Además, anuncia

People Excellence refuerza su equipo en Madrid para seguir impulsando su crecimiento

Las nuevas incorporaciones responden al crecimiento de la consultora, 28% en el primer semestre del año Madrid, julio 2013. People Excellence, consultora en Recursos Humanos, refuerza su equipo en Madrid con la incorporación de cinco profesionales: Gonzalo Valdés, Partner, Luis Goyanes, director, Begoña Rodríguez, manager, Javier Letona, manager, y Alfredo Galán, senior consultant. Además, anuncia

Sensaciones, la transformación en la atención al cliente

Por Luis Goyanes, director en People Excellence

Luis Goyanes

En tiempo de tormentas, no hacer mudanzas, que decía san Ignacio. Y sin embargo, cada vez encontramos más ejemplos de la idoneidad de estos momentos para implantar modelos que transformen las funciones claves de la organización.

Fijémenos en la atención y orientación a cliente. Probablemente en el top 5 de las competencias y capacidades más trabajadas. ¿Quién no ha dado un curso de atención al cliente?, ¿quién no ha puesto en marcha un programa de captación y fidelización de clientes?, ¿qué organización no ha desarrollado un proyecto de organización sobre la actitud cliente?

Al fin y al cabo, de él vivimos y a él nos debemos con más o menos eficacia. Llegado a este punto de madurez, o por lo menos de reiteración, ¿donde está la transformación?.

Superadas las habilidades, las capacidades, los procesos y hasta las actitudes de cliente, toca abordar lo que realmente importa, lo que realmente decide y define que hará el cliente a partir de ahora. ¿por qué decidirá volver, continuar o sustituirme por otra opción? La respuesta está en las sensaciones que hayamos sido capaces de generarle.

El modelo Sensaciones busca desde el inicio tener claro qué sensaciones quiero generar en mi cliente al finalizar mi interacción con él. A partir de ahí voy a definir en cada una de las etapas de mi proceso de actuación, qué sensación fundamental emana de cada etapa; por ejemplo una buena acogida, lo será no tanto por utilizar los mecanismos verbales establecidos, sino por asegurarme que esta sintiéndose «bien recibido».

Sensaciones, la transformación en la atención al cliente

Por Luis Goyanes, director en People Excellence

Luis Goyanes

En tiempo de tormentas, no hacer mudanzas, que decía san Ignacio. Y sin embargo, cada vez encontramos más ejemplos de la idoneidad de estos momentos para implantar modelos que transformen las funciones claves de la organización.

Fijémenos en la atención y orientación a cliente. Probablemente en el top 5 de las competencias y capacidades más trabajadas. ¿Quién no ha dado un curso de atención al cliente?, ¿quién no ha puesto en marcha un programa de captación y fidelización de clientes?, ¿qué organización no ha desarrollado un proyecto de organización sobre la actitud cliente?

Al fin y al cabo, de él vivimos y a él nos debemos con más o menos eficacia. Llegado a este punto de madurez, o por lo menos de reiteración, ¿donde está la transformación?.

Superadas las habilidades, las capacidades, los procesos y hasta las actitudes de cliente, toca abordar lo que realmente importa, lo que realmente decide y define que hará el cliente a partir de ahora. ¿por qué decidirá volver, continuar o sustituirme por otra opción? La respuesta está en las sensaciones que hayamos sido capaces de generarle.

El modelo Sensaciones busca desde el inicio tener claro qué sensaciones quiero generar en mi cliente al finalizar mi interacción con él. A partir de ahí voy a definir en cada una de las etapas de mi proceso de actuación, qué sensación fundamental emana de cada etapa; por ejemplo una buena acogida, lo será no tanto por utilizar los mecanismos verbales establecidos, sino por asegurarme que esta sintiéndose «bien recibido».